Tus fotos ya guardan tu vida. Amoli te deja preguntarle: cada momento localizable, nada subido jamás.
Lo hace enteramente en el dispositivo. El modelo vive en tu teléfono. Tus fotografías, tus palabras y todo lo que Amoli escribe sobre ellas nunca salen de ahí. No hay cuenta que crear, ni servidor donde iniciar sesión, ni nada que subir.
Hecho por Amoli, en un teléfono, con fotografías que leyó él mismo. Nada salió del dispositivo para crear esto.
Míralo
Veinticinco segundos, sin cortes: una pregunta hecha a una biblioteca, y la respuesta encontrada — en el teléfono, y solo ahí.Veinte segundos, sin cortes: un hilo — un lugar, seguido a través de los momentos que reunió.
Cómo funciona
1Lee.
Cada fotografía, una por una, descrita en palabras sencillas: quién aparece, dónde parece estar, qué ocurre. La lectura es tuya: consérvala, corrígela o confírmala tal como está.
2Tú nombras.
Nombra un rostro una vez. A partir de entonces Amoli llama a esa persona por su nombre allí donde aparezca: en las lecturas, en las respuestas, en las tarjetas.
3Crea.
Pregúntale lo que quieras sobre tu propio pasado — o deja que cree algo: una tarjeta de un viaje, un ensueño de una estación, un librito de un hilo. Tuyo para conservar, y nada sale salvo que tú lo envíes.
Qué crea
Todo lo de abajo lo hizo Amoli en un teléfono, exactamente como tú lo enviarías. Las fotografías entraron; esto salió; nada tocó un servidor por el camino.
Montajes. Tarjetas de tus viajes, tus personas, tus hilos — compuestas, escritas y tuyas.Ensueños. Prosa real sobre tus patrones, una estación, un lugar — con tus propias fotografías insertadas en la página.El librito. Un hilo compuesto como un pequeño libro — portada, capítulos, colofón — hecho enteramente en el teléfono.Sus páginas. Un momento por página — la fotografía, la línea, la fecha — en el papel y la tinta de Amoli.Un Hoy vivo. Cada mañana, lo que Amoli leyó mientras dormías — y algo que advirtió en tu propia fototeca.Tu mano en ello. Elige las fotografías, la voz, la disposición — o deja que Amoli proponga, y pídele otra línea hasta que sea la tuya.
Y además
ColoquioUna conversación con tu propio pasado. ¿Cuándo estuvimos en Kobe? ¿Qué hicimos aquella primavera? Cada respuesta sale de tu fototeca, nunca de internet.
HilosLos temas que atraviesan tus días: un café, un sendero, una amistad. Amoli los advierte y los sigue a lo largo de los años.
Personas y LugaresLos rostros que se repiten, conocidos por su nombre allí donde aparezcan. Todos los sitios donde se recogieron tus momentos, en un mapa por el que puedes pasear.
Mirar atrásEste día, a lo largo de todos los años que has guardado.
RecopilarGuarda un momento mientras ocurre: fotografías y palabras de tu puño y letra.
Los primeros días
Amoli es lento como es lento un cuarto oscuro: algo se está revelando. Las apps que hacen esto en segundos lo hacen enviando tus fotografías fuera; la paciencia de Amoli es la prueba de que nada sale. Así son, honestamente, los primeros días.
El primer minutoTus fotografías se vuelven un diario que ya puedes recorrer: mira tus momentos, recopila el día, nombra un rostro. Lo que no necesita lectura no espera.
La primera nocheDeja el teléfono en su cargador. Amoli lee mientras duermes, y por la mañana Amoli te dice claramente qué leyó. Su propio contador honesto, cada día.
La primera semanaLos hilos empiezan a aflorar. Aparecen curiosidades sobre tu propia fototeca. Llegan los primeros ensueños. Las lecturas se ahondan por detrás mientras simplemente lo usas.
Una vez, y hechoEl modelo es una descarga única de unos 4 GB por Wi-Fi, y una fototeca entera se lee a lo largo de unas noches enchufado: el precio de que nada salga de tu teléfono, pagado una sola vez. Luego queda hecha, mientras conserves Amoli; los momentos nuevos se leen al llegar.
Tu idioma
Amoli lee y escribe en tu idioma: inglés, español, francés. Lee tus fotografías en el idioma que usas, para que también puedas preguntarle en él.
La privacidad es todo el diseño
Sin cuenta. Sin servidor. Sin analíticas. No se recopila nada sobre ti, porque no hay adónde enviarlo. Lee la política.
Qué necesitas
Un iPhone 15 Pro o posterior. Amoli le exige mucho al teléfono, así que se lanza primero en los modelos de mayor rendimiento.
Wi-Fi para la descarga única del modelo.
Paciencia para la primera lectura completa; luego queda hecha, una sola vez, mientras conserves Amoli.
Amoli es completo y gratis durante catorce días. Después, una suscripción — 39,99 $ al año — lo mantiene leyendo, escribiendo y conversando. Nada de lo ya creado se retira jamás: todo lo que escribió sigue abierto para recorrer, buscar y preguntar, y recoger momentos nuevos sigue siendo gratis.
Invaluable significa que no está en venta — y tus recuerdos menos que nada.